Crítica de ‘John Wick. Pacto de sangre’: mito entre asesinos

El pasado reaparece, y con él la condición personal que implicaba, circunstancia enfatizada en la ficción. En John Wick (2014), el asesino protagonista rompía su retiro para vengarse por la muerte de su perro, con el agravante emocional de que la mascota representaba el último gesto de amor de su fallecida mujer. La película de Chad Stahelski y David Leitch se ha convertido en un título de culto y el estreno de su segunda parte subsana el desconcertante hecho de que a España llegara tarde y solo a la televisión. ‘John Wick. Pacto de sangre’* corrobora la imposibilidad de alejarse de la vida llevada y muestra que el sicario encarnado por Keanu Reeves, en un perfil favorable a su registro expresivo y con un potencial icónico que contrarresta el escaso relieve de su trayectoria reciente, debe cumplir una deuda y una vez efectuado el trabajo pasa a ser un objetivo a eliminar. La obra aplica el tono consciente de toda secuela, si bien no se limita a la repetición y añade matices en torno a las reglas y códigos de esa sociedad oculta de profesionales del crimen. Su atractivo reside en la particularidad del ambiente y en su modo de concebir y ejecutar la acción, articulada sin complejos desde un argumento mínimo, ceñida a la pureza formal de peleas y disparos secos y desarrollada en un marco estético envolvente. Notable dentro de su temática, incluso supera en disfrute a su predecesora.

Cartel español de ‘John Wick. Pacto de sangre’ (foto: eOne)

El filme, dirigido por Stahelski, incide en el mito que rodea la figura de Wick por su letal eficacia y en el respeto por el que se rigen los miembros del ‘gremio’ aunque haya un enfrentamiento. Los servicios prestados en los hoteles de la hermandad y la pausa que exige su estancia motivan apuntes de humor negro sustentados en el contraste. El final subraya el detalle simbólico que identifica a Wick e introduce un sugerente concepto que señala las consecuencias de su decisión.

Ficha técnica de ‘John Wick. Pacto de sangre’

Dirección: Chad Stahelski

Guión: Derek Kolstad

Fotografía: Dan Laustsen

Música: Tyler Bates y Joel J. Richard

Intérpretes: Keanu Reeves, Riccardo Scamarcio, Ian McShane, Common, Ruby Rose, Lance Reddick, Laurence Fishburne

Acción, 122 minutos

Estados Unidos, 2017

Crítica de ‘John Wick. Pacto de sangre’ publicada por Enrique Abenia en ‘Heraldo de Aragón’

*Crítica publicada originalmente por el autor en ‘Heraldo de Aragón’ el 24/04/2017

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