John Wick

Crítica de ‘John Wick’: el asesino durmiente

‘John Wick’ revitaliza las historias de venganza por sus detalles y el espíritu de serie B

Las historias de venganza exponen cómo la rabia ante el dolor provoca un cambio en el protagonista que suele conllevar la aceptación de su verdadera condición cuando el mundo del que se había alejado reaparece y, en consecuencia, resurge el lado violento que permanecía dormido y oculto. Los directores Chad Stahelski y David Leitch revitalizan ese planteamiento a partir de la figura, siempre sugerente, del asesino eficaz en ‘John Wick’ (2014), película que articula con acierto los elementos distintivos de la temática y que se disfruta por sus detalles, el tono, el estilo propio que envuelve los momentos de acción y el espíritu de loca serie B canalizado bajo su sencilla e incluso mínima premisa argumental. Keanu Reeves interpreta un papel convertido en icono a pequeña escala debido al cierto culto creado en torno a un filme que de forma incomprensible no se estrenó en los cines españoles.

Fotograma John WickTras una primera escena que, dentro de un concepto narrativo clásico, apunta un hecho posterior y orienta sobre los riesgos que asumirá el personaje, el relato muestra su delicada situación emocional. Puede sorprender (no así a quienes sepan lo que implica tener una mascota) que el conflicto se deba a la muerte de un perro, pero hay que considerar que el triste final del animal simboliza el brusco adiós de la etapa que había iniciado al retirarse de su profesión y compartir la vida con su mujer, fallecida a causa de una enfermedad. Al desaparecer la esperanza emerge el instinto contenido.

El evidente respeto de los criminales por Wick (reflejado en la advertencia del líder mafioso a su hijo, responsable de los hechos, y en los encuentros con otros profesionales) realza el retrato de este mientras el desarrollo se complementa con aspectos atractivos como los códigos que rigen las relaciones entre asesinos y su convivencia en un hotel donde les prestan todo tipo de servicios. Resultaría interesante que la secuela ahondara más en esa peculiar sociedad.

Los matices que integran la resolución (la ambientación, las aparentes inverosimilitudes y el comportamiento del antagonista) estimulan al aficionado porque denotan que los directores y el guionista Derek Kolstad conocen el género. El epílogo posee significado y enlaza con el desencadenante de la trama.

Lo mejor: los apuntes alusivos al respeto que suscita Wick entre los criminales y los detalles sobre la sociedad de asesinos.

Lo peor: el brusco cierre de la subtrama en torno a la asesina rival y el hecho de que la película no llegara a los cines españoles.

Nota: 7/10.

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2 comentarios en “Crítica de ‘John Wick’: el asesino durmiente

  1. Tanto la trama como el estilo de serie B me recordaron mucho a Payback. Me gustan más las secuencias de acción de esta película, pero el tono humorístico que le daba Mel Gibson a su personaje supera en mi opinión a la actuación de Keanu Reeves en este filme.

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