Crítica de ‘Crudo’: descarnado despertar de juventud

La entrada en la universidad, en especial si conlleva dejar la casa familiar, promueve el cambio de etapa personal. Nuevas sensaciones (e inquietudes) surgen, fluyen y se acumulan en un contexto de adaptación y de ampliación de la experiencia vital. ‘Crudo’* representa la intensa implicación emocional del proceso mediante ideas y elementos emparentados con el terror. El sabor, al principio repugnante, de la carne transforma el comportamiento de una joven vegetariana, premisa bajo la que laten el descubrimiento de la sexualidad y la desinhibición femenina. La directora y guionista francesa Julia Ducournau, premio a la mejor dirección novel en el 49 Festival de Sitges (la película logró también el galardón del jurado joven), canaliza y articula un tono que penetra mientras suscita extrañeza y que transmite en toda su dimensión el aspecto reflejado en el título. En esa percepción influyen la distancia que rige los vínculos expuestos, el brusco ambiente de novatadas, iniciación y agitación festiva de la facultad de veterinaria donde estudia la protagonista y la marcada incomodidad de los momentos clave.

 

Cartel español de la película franco-belga ‘Crudo’ (Universal)

Estas escenas, definidas por la dualidad turbadora e hipnótica que encierra la contundencia estilística de Ducournau, muestran primero el malestar físico de Justine ante la reacción alérgica que le provoca una intoxicación alimentaria y después su instintiva atracción por la carne. En un papel complejo, Garance Marillier expresa la evolución hacia lo extremo de una chica inocente, tranquila y aplicada. Una significativa circunstancia motiva que la fría y tensa relación con la hermana mayor incluya un componente de unión desde el lado salvaje. La revelación del desenlace, la cual trasciende el simple impacto final, remite al detalle introductorio plasmado en la comida en compañía de los padres y añade un sugerente matiz que completa la riqueza simbólica del filme.

 

Ficha técnica de ‘Crudo’

Guión y dirección: Julia Ducournau

Fotografía: Ruben Impens

Música: Jim Williams

Intérpretes: Garance Marillier, Ella Rumpf, Rabah Nait Oufella y Laurent Lucas

Drama y terror, 99 minutos

Francia y Bélgica, 2016

 

*Crítica publicada originalmente por el autor en ‘Heraldo de Aragón’ el 22/03/17

Crítica de ‘Crudo’ publicada por Enrique Abenia en ‘Heraldo’
0 votes

Deja un comentario